En medio de las tragedias, hay líderes que cuando llegan los dolorosos dicen: “me siento solo” o, “no me dejen solo”. Y es porque cuando están en los gozosos, no le apuestan a la gobernanza con las instituciones.
Esa es una de las lecciones que nos deja el terremoto del pasado 10 de agosto y que deberían aprender a tiempo, quienes estén en trance de candidatos.
Ana María Cuartas, tiene el privilegio de estar rodeada por la fortaleza de la institucionalidad y las autoridades públicas. Eso es gobernanza. Ese respaldo articulador es clave para que la recién designada gerente regional del Fondo Milagro para la Reconstrucción de Risaralda, cumpla su misión.
Y fue Ana María, como bien pudieron haber sido la ingeniera Martha Alzate, el ex contralor Felipe Córdoba, o el exministro Luis Carlos Villegas, quienes como buenos pereiranos sonaron, por sus reconocidos méritos. Hay que valorarlos y hay que entender que quienes no los quieren, es porque los admiran.
Con toda certeza, Alzate, Córdoba y Villegas habrían tenido el mismo respaldo. Esta no es la hora del canibalismo que socava las entrañas de la pereiranidad, el sentido de pertenencia, la inteligencia solidaria y el amor ciudadano que nos ha distinguido allende las fronteras. Al contrario, deberían ser llamados a prestar su contingente.
En un desventurado fenómeno natural como el terremoto, un invierno destructor o una avalancha, ningún gobernante por bien intencionado que sea, es capaz de administrar sin la gobernanza suficiente de las instituciones y la solidaridad de la sociedad civil.
Esa es la fuerza callada de la institucionalidad en cuyo corazón está el empresariado del sector productivo creador de empleo y riqueza; la academia generadora de conocimiento y demás gremios comprometidos con los destinos del territorio y su gente.
Ahora lo que en Risaralda necesitamos son dos cosas: que se haga efectivo el nombramiento de Ana María; y que fluyan, lleguen y se inviertan los recursos financieros del Fondo Milagro. No más bla bla bla.
Las necesidades de los damnificados están empezando a ir más allá del mercado y apoyos económicos para el día a día. Lo que la gente quiere es trabajar, recuperar sus viviendas y sus negocios y volver a tener sus ingresos para sostener a sus familias.
El institucionalismo como ciencia social, es más que la política porque establece relaciones de confianza duradera con los individuos y las organizaciones que lo conforman.
Y son esos factores de liderazgo constructivo y transformador identificados en la Sociedad de Mejoras de Pereira y las Cámaras de Comercio de Pereira y Dosquebradas, por ejemplo, los indispensables cuando la sociedad está en crisis.
La institucionalidad y la gobernanza siempre responden en los momentos de verdad, como ocurre en estos momentos del post terremoto más pavoroso de nuestra historia local.
Momento de verdad en el que esperamos que las cosas funcionen, o de lo contrario, debemos estar preparados para exigir que funcionen.
Luis Garcia Quiroga es director fundador de GQ Tu Canal. Periodista con 50 años de experiencia (1975). Abogado de la Universidad Libre. Trayectoria en radio, prensa, TV y medios digitales. Columnista de GQ Tu Canal





